Acaba de publicarse esta semana un informe elaborado por un grupo de trabajo de REBIUN coordinado por José Antonio Merlo y titulado Ciencia 2.0: aplicación de la web social a la investigación que recoge las posibilidades que las diversas herramientas de la web 2.0 investigadora ofrecen a las bibliotecas universitarios y a sus investigadores. Se trata de un análisis de herramientas, que como dice la nota emitida, se han agrupado en tres grandes categorías.
1.Compartir la investigación
1.1. Redes sociales científicas
1.2. Bases de datos de científicos
1.3. Plataformas para la investigación
1.4. Servicios instrumentales participativos (compartir archivos, encuestas e investigación social, gestión de mapas conceptuales)
2. Compartir los recursos
2.1. Gestores de referencias bibliográficas
2.2. Favoritos sociales
2.3. Índices de citas
3. Compartir los resultados
3.1. Blogs y wikis
3.2. Servicios de noticias científicas
3.3. Acceso abierto
El documento tiene un claro paralelismo con aquel trabajo que publicamos hace un tiempo y en el que introdujimos y abordamos las principales aplicaciones de la ciencia 2.0. En este caso los autores han realizado un trabajo más exhaustivo de recopilación de recursos, si bien como ocurre con un concepto tan difuso como el 2.0 algunos de los servicios reseñados presentan dudas acerca de su carácter social. Lo cierto es que en las últimas semanas los conceptos de ciencia 2.0 y de e-ciencia vuelven a sonar con cierta fuerza en los entornos de bibliotecas universitarias. Esto es positivo ya que es interesante que se reflexione sobre las herramientas y sobre las mejoras que pueden aportar a los investigadores. En este sentido, es imprescindible evaluar el rendimiento de estas herramientas bajo parámetros cuantitativos a fin de determinar su uso (o potencial uso) por parte de la comunidad universitaria.
Dado que la noción de utilidad es lo que guía la adopción por parte de los investigadores es probable que se animen a probar recursos que ya conocen como los gestores de referencias bibliográficas antes de embarcarse en aplicaciones con menos utilidad percibida, como los sitios de favoritos sociales. En definitiva, un informe muy útil ya que puede contribuir al conocimiento de los recursos de la ciencia 2.0 por parte de las bibliotecas universitarias, que debería ir acompañado por parte de éstas de acciones concretas de implantación o formación en algunas de las herramientas, aquéllas más demandadas por los usuarios.

