La búsqueda de empleo en Documentación
Mucha gente piensa que las únicas salidas profesionales de la carrera en Biblioteconomía y Documentación se encuentra en el sector público, básicamente de bibliotecario. En el sector privado también hay empleo de documentalista, pero parece que poco y mal pagado. Nos quejamos continuamente de que las empresas no conocen nuestra carrera y nuestra profesión, y que si la conocieran no habría apenas paro y todo el mundo estaría colocado (con trabajo, me refiero). Criticamos la labor de las asociaciones profesionales y de las facultades, que no hacen lo suficiente por hacer visible la profesión.
Las críticas están bien, no se puede ser acomodaticio con la situación laboral global de la profesión, aunque uno tenga un buen trabajo. Sin embargo, la posición crítica, desesperanzada, es la situación y el estado fácil en el que caen muchos, resignados a conseguir una plaza en una oposición y santas pascuas.
Una búsqueda de trabajo mediante las palabras documentalista, bibliotecario o archivero no arrojará muchas ofertas de trabajo, pero ¿no hemos dicho que las empresas no nos conocen, cómo entonces buscar por la palabra documentalista?
Las empresas no nos conocen, pero demandan nuestro perfil, especialistas en el tratamiento de la información, en la búsqueda efectiva, en la localización de recursos. No deberíamos ceñirnos a las ofertas que requieren específicamente titulación en Bib y Doc, hay miles de ofertas que requieren nuestro perfil. Una búsqueda superficial no localizará estas ofertas, pero una búsqueda más afinada puede revelar gratas sorpresas. Así, ofertas como los de Gestor de colocación, prospector laboral, arquitecto de la información, researcher, formador en alfabetización informacional, son trabajos que se pueden adaptar a nuestro perfil profesional.
Quizá a la hora de realizar la entrevista, nuestro entrevistador se pueda sorprender que en una carrera considerada tradicionalmente (de manera errónea) de Humanidades (amor por la lectura, requisito imprescindible para cursar Biblioteconomía, jaja) pueda tornar en una carrera de ciencias sociales o científico-técnica según la especialización que uno determine. Desde luego que con estos nuevos nichos laborales, la oferta se amplía, y la promoción que se puede hacer dentro de las empresas es importante para que éstas demanden más profesionales expertos en gestión de la información.
Y es que se pueden realizar campañas de márketing a muchos niveles, pero sin duda, la publicidad directa que se puede realizar en una empresa cumpliendo bien con los trabajos asignados es la mejor posible para la profesión.
En fin, en este caso la multitud de nombres por la que se conoce a los gestores de información en cada empresa dificulta la búsqueda de empleo y la visibilidad de la profesión. Por ello, se hace más necesario poner en conocimiento las habilidades adquiridas, olvidar la titulitis, y demostrar las competencias de cada uno.
Para saber más:
Programa de un curso de Gestor de Colocación (ya realizado)
Descubriendo una profesión (Tercera Parte): El Perfil profesional de Bibliotecarios / Documentalistas
Euroreferencial. Competencias de los profesionales de la Información y Documentación.
Álvaro

Foto: Alonso Lobato

Sir Mijail dijo
Hola Álvaro! Felicidades por tu blog, no se como se me ha pasado inadvertido, pero ya te tengo localizado entre mis links principales.
En segundo lugar, estoy de acuerdo con lo que comentas, es verdad que se da un fenómeno de falta de visibilidad de la carrera y que efectivamente el sector privado tiende a confundir las competencias del documentalista o del profesional de la información. También estoy de acuerdo con que la forma de realizar publicidad es con el trabajo de cada uno, dejando satisfecho al cliente o al ente empresarial. Ahora bien debemos considerar que no siempre se nos deja realizar nuestro trabajo, debido a la falta de confianza en nuestras capacidades, el profesional de nuestro sector no está reconocido totalmente y pese a todo es un gran desconocido para la sociedad y para los entes públicos (al menos no tiene la importancia que debiera).
A parte de esto, el mercado laboral es bastante precario, lo que no ayuda a la consecución de un puesto de trabajo estable; ya que como mucho los contratos (por obra en la gran mayoría de los casos y sin posibilidad de cotización en la seguridad social) no duran más de 1 o 2 años.
A esto unido la sobrexplotación (ilegal e invisible) y la asignación de tareas que nada tienen que ver con nuestra profesión (Dado que en muchas ocasiones no existe un contrato de trabajo que establezca nuestras competencias), hacen más difícil nuestra labor y futuro.
Estas cuestiones y problemas entre otros, han de ser solucionados estableciendo una posición de fuerza y creando una dependencia continua de nuestros servicios. De esta forma deberemos reivindicar mejores trabajos, salarios y por supuesto contratos formales y legales, ajustados al marco constitucional.
Es verdad también lo que dices, que quizás esta postura crítica es ciertamente fácil de adoptar e incluso pesimista. Pero si es verdad en que parte de la solución también reside en la mejor actuación y organización de las instituciones afines a nuestro sector.
Otro aspecto que me gustaría comentar es que efectivamente y por desgracia las oposiciones son opciones de trabajo seguras, en las que no corremos riesgos de ser despedidos en EREs (Expedientes de Regulación de Empleo)debido a la politica de trabajo importada de EEUU, en la que el capital monetario es más importante que el capital cognitivo de los empleados. Mientras este concepto no lo entiendan los grandes empresarios, la opción privada seguirá siendo temporal hasta la consecución de un empleo definitivo en las entidades públicas.
Finalmente comentar que estoy de acuerdo con todo lo que comentas y que efectivamente, la postura que debemos de adoptar en estos difíciles tiempos es la más activa y productiva por nuestra parte.
Saludos y felicidades nuevamente por este fantástico blog. Sir Mijail
1 Agosto 2005 | 08:57 PM