El futuro de la profesión en Andalucía (II)
Vuelto de Sevila viendo los paisajes nevados desde el tren, y con algunos apuntes bajo el brazo detallo algo de lo que ocurrió en el primer foro andaluz de documentalistas. He visto que ya en iwetel se me han adelantado dando opiniones al respecto. Sirvan las mías de complemento a las ya expuestas.
Básicamente el foro se dividió en tres apartados: futuro de la profesión (en el sector público), formación y asociacionismo.
En este primer post hablamos de los dos últimos aspectos y dejamos el tema "futuro profesional" y las conclusiones para otro post, porque si no, éste va a ser interminable.
En el apartado Formación se habló de la nueva titulación, el Grado en Información y Documentación, del Libro blanco, de las competencias transversales y específicas que debe tener un profesional de la Documentación (un superhombre que sabe idiomas, hablar en público, maneja la tecnología, es guapo y encantador y además posee formación empresarial, amén de ser pedagogo y psicólogo). Se elogió dicho documento, aunque no se dijo si el cambio en los planes de estudio era bueno, malo o todo lo contrario. Yo me quedo con todo lo contrario.
Asimismo vinieron de la UOC a vender su licenciatura online en Documentación (guau, sociedad de la información, un nuevo mundo se cierne sobre nosotros, gestión del conocimiento, vigilancia tecnológica y demás retórica facilona) y de la Universidad de Sevilla a defender el contenido historicista de su máster en Archivistica. Esto de la formación es un negocio gordo gordo, y resalto la palabra negocio, y nadie quiere quedarse fuera. Si algo traerá probablemente el cambio de titulación es la multiplicación de la formación de tercer grado (lo que está ocurriendo ya) porque no sirve sólo tener una carrera para encontrar trabajo. Así que entre que encuentro algo o no, me hago un máster y a ver qué pasa.
Reflexión sobre los archiveros: No entiendo por qué hay que darle voz en un foro de documentalistas a unas personas (los archiveros) que se autoexcluyen de la denominación "gestores de información", que defienden la identidad propia y diferenciada de su profesión y ni siquiera quieren que se impartan asignaturas de Archivística en la nueva carrera de Información y Documentación. Ellos dicen que poco tienen que ver con los documentalistas, muy bien, respetemos su decisión y que vayan por libre.
También se habló del lifelong learning, la formación continua, un aspecto que es tan obvio en cualquier buen profesional que se precie que no merece la pena hablar sobre ello.
Sobre asociacionismo; en Andalucía existen tres asociaciones: la de archiveros (AAA), la de bibliotecarios (AAB, la más fuerte de las tres) y la de documentalistas (AAD). Se debatió la conveniencia de unificarse bajo un mismo paraguas o al menos la de colaborar entre ellas para ejercer una cierta presión y defender mejor los intereses de los profesionales de la información andaluces. Entre la AAB y la AAD parecía haber buena sintonía y es de esperar que ésta se mantenga y realicen acciones conjuntas e incluso unirse en una misma asociación. Respecto a los archiveros (ehhh, oiga, que nosotros somos diferentes, somos guardianes del patrimonio cultural, a mí no me hablen de ordenadores, de tecnología, de unir fuerzas,...), mmm, vale pues ahí los dejamos con sus 200 asociados en toda Andalucía. Gran fuerza la que tendrán.
El presidente de la AAB, Cristobal Guerrero realizó (según mi criterio) la mejor intervención del foro. Habló del papel de la biblioteca en la sociedad como instrumento de progreso, habló de planificación, de objetivos, de atender a los problemas de la sociedad, nos comparó con Finlandia (cómo no, siempre nos comparamos con Finlandia, al menos es positivo tener modelos avanzados) y de la sociedad del pensamiento. Textual de mis apuntes: visión utópica (cuasi mística) del papel bibliotecario. Me gustó. Muy Biblioteca 2.0.
Muy interesante la intervención del representante de ALDEE (de Euskadi) que aportó una visión externa de la situación y que prácticamente concluyó que Andalucía era un paraíso bibliotecario comparado con ellos. Pues no me quiero imaginar cómo está la cosa por ahí arriba.

Foto: Alonso Lobato

carlos dijo
Vamos, !como si hubiese estado alli!
Comparto tu visión sobre los archiveros (y eso que por motivos que algun dia contare soy uno de sus 200 asociados) y su tecnofobia que está ralentizando inútilmente proyectos necesarios para el sector, pero ahí sigue la vieja guardia autoexcluyendose.
En cuanto a la formación, yo estudio en la UOC y aunque su plan de estudios es demasiado empresarial, es la única opción que tenemos los que trabajamos y no tenemos facultad "convencional" de documentación cerca.
30 Enero 2006 | 07:16 PM