Si somos tan transversales, ¿por qué no nos conoce nadie?
Cualquiera que haya estudiado la carrera de ByD habrá escuchado decir unas 7 u 8 mil veces que la nuestra es una disciplina transversal, o que estamos adquiriendo unos conocimientos multidisciplinares.
Y es verdad, porque en cualquier empresa, institución o en la vida diaria de cada persona es necesario lidiar con diversos problemas de recuperación, selección, tratamiento y evaluación de información. Que la investigación en ByD se publique no sólo en revistas de Documentación sino también en revistas médicas, informáticas, de psicología o multidisciplinares demuestra que hay una cierta capacidad de atraer miradas externas.
Sin embargo, no ocurre lo mismo respecto a la formación. Los profesores de los departamentos de ByD apenas imparten clases fuera de la propia facultad (apenas alguna asignatura de Traducción o de Gestión y Administración Pública -UGR, León, Murcia, UB, UC3-). La enseñanza de las fuentes documentales en otras disciplinas (no se transmite igual el conocimiento en las Humanidades que en las Ciencias Experimentales, por ejemplo) se deja en manos de profesores de esas áreas o simplemente no existe.
La presencia de un profesor de Documentación en un aula de Empresariales o en una Facultad de Medicina (dios, lo que he dicho) es una lejana utopía. Y sin embargo, nadie parece más capacitado para enseñar a los estudiantes cómo se busca en el Aranzadi o cuáles son las revistas top de Microbiología. Esto provoca que posteriormente las tareas documentales se dejen en manos de profesionales de estos campos (y se ignore la existencia –y la utilidad- de una carrera en Documentación, por ejemplo). Sin ir más lejos, en los hospitales andaluces (supongo que también en otras comunidades autónomas) existe una categoría laboral que se denomina Médico de Documentación Clínica (para la cual se exige la Licenciatura en Medicina, claro). Parece que algo está fallando.
Si somos tan transversales, ¿por qué no nos conoce nadie? La Facultad de Biblioteconomía es la que cuenta con menos alumnos en la Universidad de Granada (y es la única que hay en Andalucía).
Sin duda, la culpa es también nuestra (facultades, departamentos, estudiantes) por creer en muchas ocasiones que nuestras oportunidades laborales se reducen a las bibliotecas y archivos y poco más.
Las puertas laborales que nos cerramos por nuestra propia incapacidad para demostrar nuestros conocimientos y para hacerlos valer no acaban ahí. Los institutos de secundaria deberían ser un buen campo de entrenamiento para que los chavales aprendieran técnicas documentales básicas (la famosa alfabetización en información) y para mostrar buenas bibliotecas (generar futuros clientes) adaptados a los contenidos curriculares de las asignaturas.
Seguro que hay muchos otros ámbitos donde apenas se nos conoce y donde podíamos aportar conocimiento a la organización. ¿Se os ocurre alguno?

Foto: Alonso Lobato

Javier Martínez dijo
Efectivamente, el problema es complejo y pasa muchas veces por el hecho de que sólo pensamos en buscar una salida profesional en el mundo del funcionariado de Archivos y Bibliotecas, bien por tradición, o bien por que no sabemos muy bien como entrar en el mundo de las Grandes Empresa y Organizaciones que necesitan profesionales de las Ciencias de la Documentación. La solución, pienso, puede pasar por una mayor preparación del mundo laboral empresarial en las Facultades, y un acercamiento mayor a las empresas desde las Asociaciones profesionales.
22 Enero 2007 | 08:41 AM