La Biblioteca 2.0 y las escalas
Quería plantear aquí que la clave es no hablar del "portal de la biblioteca", sino en plural, de las bibliotecas. La cantidad en la web 2.0 se convierte en cualidad: genera la masa crítica para mover a una comunidad de usuarios
La cita es de Tomás Saorín, que habla de algo que está pasando un poco desapercibido a mi entender. Y es que todos los desarrollos basados en la web 2.0, todas esas herramientas sociales y opacs con interfaces atractivas para el usuario y demás necesitan justamente eso, un número suficiente de usuarios que realmente justifique este cambio de concepción de los servicios bibliotecarios.
Aunque parezca que en Internet la gente es muy activa, según Jakob Nielsen, lo cierto es que tan sólo el 1% de la gente participa de forma continuada en sitios web basados en la inteligencia colectiva mientras que otro 9% aproximadamente colabora de forma esporádica. El restante 90% ejerce su legítimo derecho al silencio administrativo por uno u otro motivo (¿miedo escénico, que decía Valdano?) Es decir, sólo uno de cada 100 le pondrá etiquetas a sus libros favoritos, hará reseñas, usará el pregunte al bibliotecario o colaborará en la forma en que su biblioteca se lo permita.
En sitios web con una base de usuarios pequeña es muy probable que estos sitios sociales tan sólo reflejen la visión de la realidad de ese pequeño grupo de usuarios muy activo (superusuarios). La inteligencia colectiva, pues, ni es inteligencia ni es colectiva. El sitio web de promoción social de noticias Documenea me parece muy ilustrativo de esto. A mi parecer, aunque la idea es realmente interesante, es un completo fracaso.
Si echamos un vistazo a las noticias que han sido propuestas para aparecer en Documenea ordenadas de forma decreciente por los usuarios más activos (245 noticias, a la hora de escribir esto) veremos que los siete usuario más activos (el 8% de los usuarios registrados) han aportado el 77% de los contenidos del web. Probablemente esta proporción no esté mal, pero dificilmente podemos llamar "social" a un sitio que realizan tan pocas personas.
Inevitablemente, este tipo de webs con un bajo número de usuarios comienza a tomar la visión de estos superusuarios (en Documenea: software libre, RI, tecnología, blogs) limitando su expansión y su utilidad a la comunidad bibliotecaria y documental.
Esto, en el ámbito de los portales bibliotecarios es lo que expone Saorín
En la España autonómica son complicadas estas escalas, pero por muy 2.0 que sea un proyecto de biblioteca, si no se convierte en un proyecto de red, formal o informal, no podrá explotar.
Yo pienso, sin embargo, que la escala autonómica (los sistemas bibliotecarios autonómicos) es la perfecta para implementar este tipo de tecnologías. Aunque sabemos que las iniciativas bibliotecarias colaborativas están partiendo más de impulsos voluntaristas de algunos profesionales inquietos que de un plan diseñado por los órganos responsables, no está de más recordar que la utilidad de estos proyectos está directamente relacionada con la cantidad de usuarios a los que pueda satisfacer. Invertir dinero, tiempo y mucho trabajo en desarrollar mashups que van a morir en un oscuro rincón de la web de una biblioteca local no parece rentable desde un punto de vista social. No olvidemos que las bibliotecas públicas no se financian sólo con los impuestos de los superusuarios.
Por tanto, una biblioteca 2.0 necesita aplicaciones imaginativas y útiles, portales bibliotecarios atractivos que inviten a la colaboración y usuarios participativos. No desperdiciemos recursos. Busquemos la escala adecuada para implementarlos.
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La biblioteca es el portal - Tomás Saorín, Nonsense Studio
Participation Inequality: Encouraging More Users to Contribute - Jacok Nielsen, useit
Library 2.0 - Michael E. Casey, Laura C. Savastinuk, Library Journal


Foto: Alonso Lobato

Fernando Juárez dijo
Yo creo que, en este momento, la escala "individual" es la óptima para implementar la tecnología de la que estamos hablando; lo que no tengo claro es cómo definir individual.
En mi caso individual es la biblioteca en la que trabajo y aún sabiendo que hay "usuarios virtuales" la cercania y la posibilidad de llegar con más facilidad a mis usuarios físicos me ayuda a "imaginarme" nuevos servicios. Ofrezco lo mismo de siempre pero por otros cauces, nuevas vías que permiten la participación; si el usuario quiere implicarse y participar perfecto, si no lo hace, perfecto también. Que a esa participación los teóricos lo llameís "web social" y que a utilizar esas tecnologías lo denominéis biblioteca 2.0 es un debate "ajeno" al día a día de las bibliotecas que conozco y de los usuarios a los que ofrezco mis servicios.
La tecnología 2.0 permite aplicar nuevas escalas; los pequeños nos adaptamos mejor que los grandes (a diferencia de los momentos tecnológicos anteriores en los que si no había pa$ta la imaginación solo podías aplicarla a la fotocopia, al papel y a las tijeras). Las grandes instituciones no tienen la cintura necesaria para adaptarse al nuevo entorno (para cuando mueven ficha las reglas han cambiado). No conozco ninguna administración que haya evolucionado todavía del binomio compro/implanto al binomio desarrollo/implanto (comprar siempre ha sido más fácil que desarrollar). Y desde luego mi administración autonómica...
No soy partidario del voluntarismo pero no me engaño: frente al modelo tradicional vertical arriba/abajo y ante la incapacidad de mover ficha que tienen las instituciones/administraciones creo que ahora es posible un modelo de trabajo horizontal abajo/abajo que, obviamente, necesita un plus de entusiasmo que podríamos denominar voluntarismo (aunque a mi me pagan por hacer mi trabajo y los nuevos servicios que intento implementar los imagino y desarrollo en mi despacho...)
Creo que (sobre todo en el mundo universitario) se está llevando adelante una reflexión teórica sobre portales, bibliotecas 2.0 y demás conceptos pasajeros (y por tanto caducos por no decir inútiles) cuando en realidad lo importante es cómo aplicar esas nuevas posibilidades al día a día.
Perdonad la chapa.
Un saludo
Fernando
8 Marzo 2007 | 11:23 AM