La biblioteca universitaria del futuro
La Biblioteca Universitaria, como institución, debe estar dotada de la suficiente flexibilidad para adaptarse a las demandas de la comunidad universitaria, atenta siempre a sus nuevas inquietudes e intereses y alerta a los avances tecnológicos adecuados para satisfacerlos.
Estas afirmaciones, que podrían ser suscritas por cualquier gurú de la Biblioteca 2.0 las hacía Milagros del Corral, de la biblioteca de la Complutense en 1982 en el Boletín de la ANABAD (que tiene sus publicaciones volcadas en Internet desde 1950). Del Corral afirmaba que en dicho año, las bibliotecas universitarias españolas estaban más cercanas al siglo XIX que al XX.
No sé si ahora las bibliotecas universitarias están más cercanas al siglo XX que al XXI, pero creo que en gran medida la biblioteca futurista que se dibuja en el artículo es bastante parecida a la realidad.
Supongo que esa biblioteca del futuro debe parecerse mucho a la que proyecta Zaha Hadid para la Universidad de Sevilla (en la imagen), una biblioteca que no se limita a dar unas charlas de formación de usuarios sino que imparte docencia presencial y virtual, que lidera proyectos cooperativos, elabora herramientas para facilitar la búsqueda en el catálogo, dispone de servicios de referencia online, tiene red wifi y préstamo de portátiles , firma acuerdos de colaboración con las mejores empresas o aloja repositorios donde almacena la producción científica de la institución otorgándole (google mediante) mayor visibilidad.

Si la biblioteca 2.0 tiene un sector natural de crecimiento y desarrollo, ese es el universitario, tanto por su tipología de usuarios como por la formación tecnológica y la variedad de servicios que éstos demandan.
En 1982 dificilmente se podían imaginar todo este tipo de servicios, pero ya se intuía que todo debía girar alrededor del usuario. Posiblemente quedan muchos servicios y mejoras por ofrecer, pero no está de más reconocer el esfuerzo realizado por muchas de las bibliotecas universitarias por adaptarse a los tiempos e innovar en la mejora de sus servicios a los usuarios.


Foto: Alonso Lobato

Catuxa dijo
Muy cierto que son las bibliotecas universitarias las que deben innovar, con más razón, y adaptar sus servicios a la realidad latente y demanda de sus usuarios, pero en la práctica vemos que no siempre es así. Para muestra el tema de los blogs, donde las bibliotecas universitarias, salva contadas excepciones, han pasado olimpicamente.
16 Julio 2007 | 06:54