Buscar empleo en ByD: ¿sabemos lo que buscamos?
Si conseguimos mirar más allá de esa pátina de victimismo que sacude los foros de ByD y algún día dejamos de culpar de todos nuestros males a las malvadas administraciones públicas, igual vemos un paisaje mucho más luminoso del que imaginamos a la hora de buscar empleo en el mundo de la Documentación.
Es probable que esto sea tan sólo una percepción personal, pero últimamente me parece ver ofertas más interesantes, más diversas y no circunscritas únicamente a los ámbitos de Madrid y Barcelona ni al mercado del empleo público. Si echamos un vistazo a las últimas ofertas mostradas en nuestras webs de referencia (Documentación y Docuweb para los que no lo sepan) vemos ofertas en Cáceres, Logroño, Sevilla, Lleida, ... muchas de ellas bastante por encima del mileurismo y ofreciendo puestos con múltiples e interesantes atribuciones. Eso sí, todas ellas contienen conceptos como gestión de contenidos, gestor de recursos o técnico de difusión, mostrando a las claras la necesidad de dejar la CDU bien sepultada debajo de una pila de libros sobre CMS o RSS (sólo por seguir con los acrónimos).
Creo que a la hora de buscar trabajo, tampoco está de más conocer un poco todo el entramado institucional y empresarial que se mueve alrededor de las administraciones públicas. Me refiero en concreto a agencias, fundaciones y empresas públicas, que normalmente ofrecen bastantes puestos de trabajo, más allá de la rigidez y exigencia del proceso de oposición a empleo público. Muchas veces (debido a las propias características de estas organizaciones, que necesitan captar fondos externos para el desarrollo de proyectos) necesitan de la labor de documentalistas, que redunda directamente en la propia rentabilidad de la organización.
Juan Freire comentaba recientemente que
en la era del 2.0, manipular y analizar datos significa convertirse en un broker de conocimiento
y siguiendo con su argumentación, afirmaba que estas nuevas figuras son los actores clave en la economía digital y la empresa 2.0.
Los propios planes de estudios de las facultades españolas de ByD (que cambian de nuevo, al dictado de Bolonia) y principalmente las habilidades del personal funcionario (profesores) provoca que algunas universidades se estén centrando más en los procesos técnicos tradicionales (papel) que en las necesidades del mercado laboral (digital, web). Porque, obviamente nadie puede enseñar lo que no sabe, lo que no aplica en su vida diaria. No estaría mal que un alumno supiera antes de comenzar sus estudios la orientación que cada facultad le da, por ejemplo. Aunque es dificil viendo las bochornosas páginas web que tienen una gran parte de las facultades de ByD y que es reflejo directo del interés que éstas se toman por publicitar su carrera y captar futuros alumnos.
En un contexto donde la mayor parte de los alumnos orienta su carrera al sector público (mayormente por falta de información, creo yo, valga la paradoja) los múltiples perfiles profesionales que se demandan nos cogen con el paso cambiado. Tan sólo el deseo y la inquietud del alumno, la exploración personal y la curiosidad por conocer los nuevos perfiles requeridos (¡y el conocimiento, claro!) determinan directamente el grado de éxito en la búsqueda de empleo. Y es que, como dice Marcos Ros
El estado del arte real no te lo dan en las bibliografías de las asignaturas universitarias, a veces hay que ir un poco más lejos y buscarlo en otros sitios.


Foto: Alonso Lobato

María José Sola dijo
Álvaro,
¡Gracias por la mención!
Intentamos facilitar el acceso al mayor número de ofertas posibles que cubran todos los perfiles, tanto los más conocidos (bibliotecario, archivero, etc.) como estos que están saliendo en los últimos tiempos y en los que nosotros como profesionales también deberíamos estar presentes. Y sobretodo, con eso, con optimismo, que el tema del trabajo está mal, seguro, que hay más salidas de las que parecen, tampoco hay que dudarlo.
Un abrazo,
María José
8 Marzo 2008 | 09:10 AM