Los comisarios digitales son los documentalistas
Si los contenidos en la era digital se hacen extraordinariamente abundantes y se devalúan, ¿donde está el nuevo valor? Todo indica que se traslada a los nuevos "curators" [comisarios] digitales, susceptibles de convertirse en brokers del conocimiento si con su actividad concentran poder o beneficios económicos.
Juan Freire comenzaba así su artículo en el que introduce la figura de los comisarios digitales, definiéndolos como las personas encargadas de darle el valor añadido a esa extraordinaria cantidad de información que circula por Internet, los encargados de encontrar aquello que realmente vale la pena, tratarlo, manipularlo, difundirlo, transformarlo en conocimiento, y, claro, conservarlo. Un documentalista, básicamente.
El autor es un buen analista del mundo 2.0, pero abusa de los neologismos. Quizá no sea culpa suya el no mencionar la palabra documentalista a lo largo de las dos entradas acerca de la devaluación de los contenidos en la web. El habitual problema de la falta de visibilidad de la profesión de documentalista emerge aquí. En mi opinión, la figura del comisario digital se relaciona en gran medida con el área de la vigilancia tecnológica, un espacio, que como quedó reflejada en las Jornadas sobre Salidas Profesionales, genera grandísimas oportunidades laborales y empresariales para los expertos en las herramientas de monitorización y filtrado en la web, para los expertos en fuentes de información online y en el procesamiento de dicha información. Es decir, para los documentalistas.
Sin embargo, algunos estudios recientes apuntan que los encargados de la vigilancia tecnológica y los estudios de prospectiva en empresas y organismos no están vinculados al área de Documentación. Así, Garcia Alsina, Ortoll y Cobarsí, en su comunicación a EDIBCIC en el que estudian los nuevos perfiles profesionales en el área de Información y Documentación [.doc] a partir del análisis de las ofertas de empleo afirman que:
Las ofertas vinculadas con la Gestión del Conocimiento y la Vigilancia Tecnológica (doce) se relacionan en un 90% de los casos con Ingenieros Superiores. Únicamente dos ofertas de las 12 analizadas en este ámbito se vinculan a documentalistas.
Sin duda, una situación de invisibilidad que perjudica a las salidas laborales de la titulación, y que debería corregirse en los nuevos planes de estudio que se están diseñando en estos momentos en la mayor parte de universidades españolas que ofertan Información y Documentación. La vigilancia tecnológica es una área muy atractiva vinculada a la ultraespecialización temática y al dominio del entorno y herramientas web. No desaprovechemos la oportunidad de ser los encargados de ocuparnos de ella, sin importarnos si nos llaman comisarios digitales, brokers del conocimiento o documentalistas.

Foto: Alonso Lobato

Julián Marquina dijo
Tienes toda la razón Álvaro. No debemos desaprovechar las oportunidades que tenemos e ir “metiendo la cabeza” en áreas relacionadas con la informática y con su llamada “vigilancia tecnológica”. Creo que las universidades deberían especializarse un poco más sobre estos temas y actualizar sus programas dando una orientación clara hacia las Nuevas Tecnologías y el mundo que tenemos a nuestro alrededor (mucha información orientada a las NNTT y que tiene que ser tratada y procesa).
Creo que a las empresas les es más fácil enseñar a un Ingeniero Superior como gestionar la información, que a un Profesional de la Información enseñarle temas relativos a una ingeniería superior. De ahí los datos que comentas sobre las ofertas de trabajo vinculadas con las Gestión del Conocimiento y la Vigilancia Tecnológica (“un 90% de los casos son Ingenieros Superiores”).
Da igual como nos llamen mientras sepamos que lo que hacemos es lo que comúnmente llamamos documentalista y estemos preparados para ejercitar dicho trabajo.
14 Mayo 2008 | 04:45 PM