El caso Arbor: ¿ética científica o censura?
Me resulta apasionante el caso Arbor: pone de manifiesto lo más bajo de la Ciencia: rivalidades personales, falta de ética científica, malas prácticas editoriales, acusaciones cruzadas,...Expliquemoslo todo.
Arbor, una de las revistas científicas más prestigiosas editadas por el CSIC del campo de las Humanidades ha saltado a la palestra en los últimos días debido a un caso bastante polémico relacionado con la publicación de un artículo a cargo de José Carlos Bermejo Barrera. En dicho artículo [pdf] se criticaba en concreto la actividad de un grupo de investigación en arqueología, y por extensión la política cultural de la Xunta de Galicia en materia arqueológica.
El artículo, tras pasar los filtros habituales de la publicación científica se publicó, y posteriormente fue retirado temporalmente de la web de la revista (aunque está publicado en la versión en papel) al producirse una reclamación. Finalmente, la dirección de la revista ha decidido retractar el artículo por no ser original, y echarle la culpa al editor científico del número en cuestión por no realizar una adecuada evaluación.
La revisión realizada por la Comisión del proceso editorial que concluyó con la publicación del citado trabajo, ha puesto de manifiesto que dicho artículo incumple el requisito de originalidad exigido por la revista en su normativa, un hecho cuya responsabilidad recae en el editor científico de este número monográfico al no someter dicho trabajo a una preceptiva y correcta evaluación.
De hecho, se señalan dos publicaciones anteriores prácticamente iguales del mismo autor. Sin embargo, como bien han expuesto en firgoa, no se trata de que no sea original, se trata de que no es inédito, hecho este que no se señalaba como requisito en las instrucciones a autores de la revista.
En este orden de cosas, Arbor retira el artículo por ser una publicación duplicada, sin entrar a valorar el contenido del documento. El autor denuncia que se trata de censura, ya que el grupo de investigación sobre el que vierte sus críticas está dirigido por un alto cargo del CSIC. El lío está servido.
Una de los organismos más activos en esto de las malas prácticas editoriales, el ICJME nos dice qué hacer cuando se detecta un caso de publicación dupicada (aunque el ICJME se refiere a la Biomedicina, creo que en este caso es extensible a todos los ámbitos de la Ciencia)
If the editor was not aware of the violations and the article has already been published, then a notice of redundant or duplicate publication will probably be published with or without the author’s explanation or approval.
Es decir, lo correcto es publicar una nota explicando el asunto, pero sin llegar a la retractación formal del artículo, puesto que lo afirmado en él, en teoría, es correcto.
Sin embargo, no podemos eximir al autor de su parte de responsabilidad. Bermejo Barrera es un viejo conocido, ya que no es la primera vez que critica con vehemencia las prácticas habituales que se siguen en la evaluación de la ciencia, gestión de las universidades, proceso de Bolonia,...Su próxima conferencia, que sin duda será movidita se titula Oligarquía y caciquismo en la universidad y la ciencia españolas. Ahí es nada. Incluso a la Cienciometría ha dedicado algún que otro escrito con su habitual ironía...
El dominio de las sofisticadas técnicas de la Cienciometría capacita a aquellos que gobiernan para ejercer sus funciones de forma no sólo razonable, sino también paternal y benéfica, sobre todos aquellos de sus administrados que, debido a su temprana edad, escasa experiencia y falta de formación, no son evidentemente capaces de gobernarse a sí mismos.
Lo curioso no es que critique el uso de la bibliometría (algo habitual entre los investigadores de todos lo campos del saber) sino que en el artículo retractado eche mano de técnicas bibliométricas como argumento a favor de sus afirmaciones y que, por ejemplo, nos hable de la baja productividad del grupo criticado, del escaso impacto de sus trabajos, o del excesivo número de autocitas en sus textos. A Dios rogando y con el mazo dando.
Es llamativo también que, en un mensaje a iwetel, Carlos Rodríguez Rellán intente justificar el hecho de la publicación duplicada en el afán por distribuir sus trabajos entre el mayor número de lectores posible que hace que muchos investigadores publiquen el mismo artículo, sin apenas cambios, en distintos idiomas. Y añade que es un proceso institucionalizado, igual que la autocita.
Hombre, la autocita es un hecho absolutamente lógico en la actividad científica de un investigador, que es un proceso acumulativo. Lo absurdo sería que un autor no citara investigaciones precedentes suyas. Y en cuanto, a la publicación duplicada, es uno de los grandes males de la publicación científica. Los 70.000 duplicados detectados hasta ahora en Medline o algunas de las iniciativas contra esta mala práctica da fe de ello, pero eso no legitima de ningún modo la práctica de publicar dos veces la misma cosa.
En definitiva, un caso digno de estudio en profundidad, por todos los procesos relacionados con la comunicación científica y por lo relativo a la ética y motivaciones de los investigadores. Lo dicho, apasionante.
ACTUALIZACIÓN
26 mayo. Creo que el caso va a traer cola para rato. El editor del monográfico, Juan R. Goberna, acusado por Arbor de mala práctica editorial se defiende de las acusaciones con un arsenal de argumentos. Entre otros asuntos, dice que sugerirá al CSIC que se constituya otra “Comisión independiente” que revise las posibles “duplicaciones” de artículos publicados por las revistas del área de Humanidades y Ciencias Sociales del CSIC en los últimos cinco años, a fin de que procedan a su retractación formal y sometan a sus respectivos editores, como en mi caso, a una reprobación también pública.


Foto: Alonso Lobato

Álvaro Roldán dijo
A mi me ha llamado poderosamente la atención que por un lado se defienda la duplicación como algo correcto, que aunque se consienta es de dudosa ética. Pero la otra parte tiene mucho más delito. Si retracta el artículo por no pasar el proceso de revisión, supongo que esa misma Comisión del proceso editorial debería certificar o retractar, dependiendo del resultado de sus pesquisas, el resto de los artículos publicados en ese mismo número ¿o es que el resto de artículos del número no están bajo sospecha?. Y si se retracta por duplicación, la revista debería estar dispuesta a retractar cualquier artículo en el que se observe que el contenido sustancial del mismo ya había sido publicado en otra parte. ¿Estaría dispuesta la revista a la retractación de todos los artículos duplicados?
23 Mayo 2008 | 09:54 AM