Leyendo Thinkepi 2008
Ya me llegó, al igual que a otros compañeros, por gentileza de su equipo, el Anuario Thinkepi 2008, donde se desgranan las tendencias más destacables en Información y Documentación en los últimos meses. Las notas publicadas en el anuario ya fueron distribuidas previamente a través de la lista de distribución iwetel y del sitio web del grupo, por lo que la edición en papel, yo la entiendo como el intento por fijar estas contribuciones en un formato más clásico, y por lo tanto, susceptible de llegar a otra audiencia.
Sin embargo, dado que los textos se conciben en su origen como una nota breve destinada al consumo por medio del correo electrónico, su conversión al papel deja una extraña sensación en el lector. Ya que la mayoría de temas tienen un fuerte componente tecnológico, y que hay múltiples referencias a otras webs, esa característica se pierde en el elegante formato papel. Por otro lado, las respuestas a las notas, realizadas con rapidez y generando debate y nuevos matices también sufren con este cambio de formato.
Como cabía esperar en una obra tan heterogénea, las aportaciones son de desigual calidad, y también de muy diferentes tonos. Mientras en algunos artículos, la profusión de referencias bibliográficas y lo trabajado del texto nos acerca a la investigación, el tono más desenfadado y ligero de otras notas podrían enmarcarse más en el terreno de la opinión y de la reflexión para el debate. Otros textos se acercan a la crónica de eventos muy puntuales. Uno de los aspectos, a mi entender, mejorables de cara a futuras ediciones sería la aportación de más voces de distintos ámbitos. Sería deseable que aumentara el número de personas que forma parte de Thinkepi, incluso con gente que no trabaja directamente en la disciplina documental enriqueciendo así los temas tratados (y es que como Observatorio de tendencias, a veces se observa mejor desde fuera que desde dentro), y aportando nuevos elementos para el escrutinio público.
La obra se complementa con una selección de las noticias más destacables del año, extraídas de Documenea (una ordenación cronológica en vez de temática quizá hubiera sido más útil en esta sección) y con una serie de estadísticas documentales elaboradas por Emilio Delgado y Mercedes de la Moneda, con especial atención al mundillo de las asociaciones profesionales y sociedades científicas que nos da buena idea de la atomización de las profesiones documentales.
A pesar de las limitaciones propias de toda propuesta naciente, Thinkepi es ya en su segundo año, una referencia profesional de primer orden para estar al día en el mundo de la Documentación y una fuente imprescindible para la actualización de conocimientos en los distintos ámbitos del amplio mundo de la Gestión de la Información. Larga vida, pues, para ellos.


Foto: Alonso Lobato

Javier Guallar dijo
Gracias, Álvaro, por tus comentarios. Los tendremos en cuenta y discutiremos. Como ThinkEpi es un grupo heterogéneo, seguramente habrá diferentes sensibilidades a los temas que apuntas. Lo que sigue son reflexiones a título personal, como miembro del grupo.
Sobre lo del papel no estoy de acuerdo. El grupo está explorando las "bondades" o las ventajas de diferentes canales de publicación: lista de distribución, blog, anuario impreso, y este último, también tiene sus ventajas, aunque sea cierto que por ejemplo los enlaces no se puedan seguir inmediatamente como en una publicación electrónica. Luis Rodríguez Yunta las ha desgranado en su comentario en el blog de Sedic http://blog.sedic.es/?p=585
Ciertamente hay diferentes tonos en las aportaciones (hay notas más elaboradas y largas que otras), pero yo lo veo más como un aspecto positivo. Para textos más "homogéneos" hay otro tipo de publicaciones.
Y sobre el número de personas que formamos parte de ThinkEpi sí que me parece importante añadir a lo que dices, que me parece muy interesante, que no es un grupo cerrado ni mucho menos, es un grupo muy joven y cada temporada hay incorporaciones nuevas, aunque eso sí, hasta ahora dentro de lo que podemos denominar ByD en sentido amplio.
Un abrazo
28 Junio 2008 | 01:48