Artículos del futuro para investigadores del presente
Esta semana Elsevier ha lanzado la iniciativa Article of the future, un proyecto que pretende dotar de nuevas funcionalidades a los artículos científicos. Según la editorial, el objetivo es desarrollar unos prototipos (1 y 2) que se aproximen bastante a lo que debe ser el artículo científico en un futuro próximo.
El catálogo de mejoras lo podeis leer en español en bibliovirtual, y la verdad es que a primera vista no pinta mal la nueva presentación de la información. La posibilidad de ver las referencias de cada una de las secciones, de ver las citas en su contexto o la posilidad de conocer algunos indicadores básicos de los autores son mejoras interesantes, pero que distan de ser un sustancial paso adelante en la forma en que la ciencia es consumida por los investigadores.

La apuesta (o la desesperación) de Elsevier por liderar el carro de la web 2.0 en el ámbito científico parece evidente. Hace unos meses fue el concurso del Artículo 2.0, o el Grand Challenge o previamente el lanzamiento de 2collab, pero siguen pareciendo más bien estrategias de márketing para combatir el movimiento open access que verdaderas iniciativas destinadas a mejorar la forma en que los investigadores se relacionan con su principal fuente de información, el artículo científico. El pretencioso título de esta última inicitiva así parece reflejarlo.
A la blogosfera especializada no le ha hecho mucha gracia el invento, (scholarly kitchen, gobbledygook, readwriteweb) aunque en mi opinion esto a veces puede reflejar más una postura ideológica (abierto - compartir - gratuito) que científica. Las mejoras de Elsevier no son la panacea pero tampoco lo son la mayoría de cosas que la Public Library of Science lanza o publicita, y que son saludadas con bastante mayor entusiasmo, como el prototipo de artículo mejorado semánticamente (ved el document summary, bibliometras).
Soy muy escéptico respecto al éxito de este tipo de mejoras, principalmente por dos razones. Una referida a la conducta de los investigadores. Aunque el acceso al documento se haga en su mayor parte por medios electrónicos, el consumo del mismo se sigue haciendo en papel. Como mucho, algunos leerán el pdf en su ordenador. Pero, ¿qué porcentaje de investigadores leerán el artículo on-line, como si fuera una página web cualquiera? Pocos, muy pocos, quizá los nativos digitales...
La otra razón es de índole económica. Aún en el caso de que estas iniciativas salieran adelante, tan sólo las grandes editoriales podrían implementar las funcionalidades semánticas, las mejoras en la navegabilidad, el tratamiento gráfico de las imágenes,...El coste del tratamiento técnico del artículo subirá y en consecuencia dicha subida repercutirá en el coste de la suscipción. Recordemos que son las bibliotecas universitarias los principales clientes de este tipo de productos, que ya han visto subir los precios de las revistas en los últimos años en bastante menor medida que sus presupuestos. No parece asumible más carga económica por unas funcionalidades, que curiosamente, no son demandadas ni por los consumidores (los investigadores) ni por los clientes (las bibliotecas).
Por ello, y a modo de conclusión, estas iniciativas son pequeños pasos adelante desde el punto de vista técnico, pero en modo alguno, saltos revolucionarios. Más bien recuerda aquello de que algo cambie para que todo siga igual...

Foto: Alonso Lobato

Sira González Rodríguez dijo
Muy buen análisis Álvaro, muy clarito.
Un saludo, Sira.
26 Julio 2009 | 08:41 PM