Se ha publicado esta semana un informe que se adentra en los distintos aspectos que influyen en la comunicación científica de los investigadores británicos, principalmente en sus motivaciones y estrategias de publicación y citación y los factores que la afectan. El trabajo, Communicating knowledge: How and why UK researchers publish and disseminate their findings, realizado por la RIN (Research Information Network) es de una solvencia absoluta y además incorpora elementos originales que lo diferencian de otros estudios de esta índole, comenzando por el enfoque múltiple de su metodología y continuando por algunos de los elementos que analiza. Huelga decir que si bien el estudio se circunscribe a las islas británicas, muchos de sus resultados son muy aplicables a nuestro país. Como hay varios aspectos que quiero comentar de este informe voy a trocear este post en dos, no vaya a ser que nos atragantemos con tanta ciencia de una sóla vez.

La primera parte del informe RIN se dedica a los hábitos de publicación de los investigadores. Sobre los medios para difundir la investigación, se constata la creciente importancia del artículo científico incluso en áreas como Ciencias Sociales y Humanidades donde el canal de comunicación dominante siempre ha sido (en mayor o menor medida) el libro. La publicación en repositorios open access es mucho más valorada en Ciencias que en Humanidades. Los propios investigadores en física o matemáticas ven en gran medida como la publicación en repositorios les da a conocer a mayores audiencias y acelera la difusión de sus trabajos. En Humanidades parece que se comienza a andar ahora ese camino, lentamente. Como curiosidad, los investigadores apenas le dan importancia a canales como blogs, foros u otros medios electrónicos de comunicación informal ya que sólo un 12% le concede algún tipo de relevancia a la hora de difundir investigación.

También se detecta una tendencia ascendente en cuanto a la colaboración entre instituciones así como a la colaboración internacional, lo que deriva en el aumento del número medio de autores por trabajo (algo que también hemos comprobado en el informe que acabamos de presentar para la Región de Murcia). Del mismo modo se percibe un cambio de hábitos en el comportamiento de publicación determinado en gran parte por las políticas de evaluación y las decisiones que se toman a la hora de repartir los fondos para investigar (esto lo veremos en la segunda parte del post).

Uno de los aspectos novedosos que estudia el informe es el orden de firma de los autores en los trabajos científicos, algo que llevamos tiempo analizando en ec3 (por ejemplo, en relación a la presencia de España en Nature, Science y otras; Jiménez-Contreras et al, en prensa [pdf]), así como los distintos hábitos por disciplinas. Ya que, habitualmente, no todos los autores de un artículo han colaborado de la misma manera en la investigación que da lugar a su publicación, la posición en la cadena de firmantes es un factor que nos ayuda a entender el peso de cada autor en un trabajo. Si bien la importancia de los firmantes en primer y último lugar queda fuera de duda en la mayoría de disciplinas, en Matemáticas o Humanidades el orden alfabético es lo más habitual, independientemente de quien haya aportado la mayor parte del trabajo. También se aprecian curiosidades, como que en Psicología el autor principal sea el primer autor en el artículo, pero en Psiquiatría éste sea el último. Además el informe muestra datos de cómo se decide el orden de firma de los trabajos según disciplinas y lanza la recomendación de que las agencias e instituciones editen guías de buenas prácticas y recomendaciones al respecto.

En el siguiente post resumimos los hábitos de citación de los investigadores británicos y cómo las políticas de evaluación (en especial, las basadas en indicadores bibliométricos) afectan al modo en que se produce y difunde la investigación.