El pasado jueves, ISI hizo públicos los factores de impacto de las revistas científicas para el año 2009. Los famosos JCR son denostados y criticados sistemáticamente por la comunidad científica, pero despiertan un interés sin igual entre autores, editores y en general entre todos los que se ven afectados de una u otra manera por las medidas bibliométricas. En el reciente Foro de Evaluación celebrado en Murcia hemos escuchado casos, anécdotas y decisiones basadas totalmente en la interpretación de estas medidas.

Respecto a las novedades, la gran expansión regional de Thomson en los últimos años ha propiciado que más de 860 revistas obtengan este año su primer factor de impacto. De ellas, hay 23 españolas en el SCI y 15 en SSCI, ascendiendo ya a 59 las publicaciones nacionales en el índice de Ciencias y a 31 las incluídas en el de Ciencias Sociales.  Álvaro Roldán hace un acertado repaso de las posiciones y logros de cada una de ellas. Sobre las revistas de Information Science and Library Science, es destacable el papel de las revistas bibliométricas (Journal of Informetrics y Scientometrics que ocupan la cuarta y octava posición) y que se benefician mutuamente del flujo de citas entre ellas. Respecto a la única española, El Profesional de la Información cae del puesto 42 al 47, aunque se mantiene en el tercer cuartil y aumenta su factor de impacto. También es destacable que otra revista en español, la mexicana Investigación Bibliotecológica obtiene su primer FI, situándose con 0,125 en el puesto 61 de las 65 revistas de la categoría, aunque eso sí, con únicamente cinco citas recibidas en el periodo de cómputo del indicador.

De las revistas de prestigio, Nature aumenta su ventaja respecto a Science, sacándole ahora casi 5 puntos de FI, mientras que PLoS One, la gran esperanza blanca del open access se queda meramente como una buena revista disciplinar en Biología, pero no aparece en la categoría Multidisciplinar (debería aparecer). Con un FI de 4,3 se queda a años luz de las grandes, y a menos que decida aplicar una política selectiva de publicación, y aumente sus estándares no parece que vaya a hacer sombra a las revistas más prestigiosas del mundo.

En definitiva, una nueva (y esperada) entrega de los JCR que en los próximos días será evaluada con lupa por editores de revistas, autores, evaluadores y bibliómetras.